viernes, 24 de mayo de 2019

La última canción.

Puedo poner las canciones más tristes esta noche.

Poner "¿Qué ganas con llegar si igual te irás con el viento?"
 O "vas a quedarte" a pesar de que te fuiste antes de llegar.

Puedo poner las canciones más tristes esta noche,
como por ejemplo aquel vals que nunca bailamos o
la banda sonora que suena cuando va a morir tu personaje favorito.

Puedo poner las canciones más tristes esta noche
que superarían a los versos de Pablo Neruda.

Porque rotas las alas,
muerta la mariposa y aún viva,
ya no podrá volver a volar.

Puedo poner las canciones más tristes esta noche,
sí,
 pero esa mariposa se adaptará hasta cumplir lo imposible
y bailará la vida,
que no la pena como Macaco.

Un acto de fe.

Las hadas sí existen.

Las he visto de primera mano pero no son como las pintan en las películas.

Las hadas son como ese atisbo de luz que entra por la ventana cuando el cielo está nublado.

Son arcoiris cuando llueve y sonrisas cuando alguien llora.

Son esa batalla constante entre corazón y cabeza que luchan por seguir adelante.

Son ganas de comerse el mundo cuando sólo hay caos detrás de la puerta.

Yo las he visto en los ojos iluminados de aquel que juró no enamorarse nunca más.

Las hadas existen y adoptan formas inimaginables cuando menos te lo esperas.

Son guerreras, asustan al propio miedo, auguran cambios jodidos, saltan al vacío y vuelan anunciando libertad.

Solo tienes que creer en la posibilidad de lo imposible y ahí están.

Yo las he visto hoy tras el reflejo de mi espejo atravesándome justo en la parte izquierda de mi pecho y lo supe.

Las hadas sí existen y no hay más ciego que aquel que no quiere verlas.

Existen.

Y yo...
   ya estoy jodida.

sábado, 2 de febrero de 2019

Apología del delito.


Corretea inocente por los habitáculos más sombríos del lugar,
cautiva de su propia luz que no pasa desapercibida por el resto de impíos.
Su belleza es presa fácil de serpientes disfrazadas de falsos protectores
que sin dejar huella se arrastran silenciosamente tras su contoneo.
Y en tan sólo lo que dura un pestañeo,
la vida le cambia a la cándida niña
que ahora es mujer a la fuerza, punto de no retorno,
 su sonrisa se desvanece con el viento, como lo hacen las hojas en otoño.

La serpiente acorrala a su joven botín,
asfixiándola en zona santa para salir impune de sus pecados,
introduciéndole los colmillos con soltura, fruto de sus contiendas
con otras pobres víctimas, en su flor.
Mientras, el veneno va esparciéndose por sus venas
transformándola en un ser oscuro,
castigada a sostener un peso que no le corresponde,
señalada por el resto de mortales por ser mujer,
por dejarse morder.
La convirtieron en el monstruo que hoy es,
en el monstruo que fueron con ella
y sin embargo todavía nos atrevemos a juzgar
su mirada impertérrita e impasible cada vez que abre los ojos.

Hoy día, ella es Medusa, la malvada arpía;
él, Poseidón, dios de océanos y mares.
Y todavía nos preguntamos qué estamos haciendo mal.





miércoles, 14 de noviembre de 2018

Jason no revivió esta vez.

Y si mezclamos la mala suerte del trece,

con un martes que te fuiste

como viernes me llamaste,

obtenemos una serie de catastróficas desdichas

en la que la respuesta es simple;

estoy mejor sin ti.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Tres veces tú.


Cuando los por qués no tienen el mismo lugar que el cómo.


Algunas cosas no pueden ser dichas con palabras porque ni mi propias frases pueden acercarse ni un ápice a lo que en el corazón se cocina. Un cóctel explosivo del que tú formas parte.

Y me cuestiono a diario, cómo.

Cómo puede ser que una persona, entre tantos mil, sea la que se clave en mi mente como lo hacen tus ojos miel cuando me observas fijamente. No creo en el destino pero sí en las casualidades y agradezco a la vida, y a esa serie de eventos que hicieron que tú y yo nos conociéramos, rozando piel y razones de peso, para vernos, encontrarnos, sentirnos y odiarnos por a veces ser tan iguales pero querernos al respetar nuestras diferencias.
Cómo en dos meses, haces para que sienta que cuando estoy contigo, parezca que llevo viviendo toda una vida a tu lado. Cómo haces para que te sienta como amigo, hermano, novio y padre, sin las barreras y etiquetas que todo el mundo pone.

Y me preguntan todos absortos, cómo.

¿Cómo puedo estar contigo así? Nunca pensé que existiría alguien que aportase justo lo que necesitaba en esta etapa de mi vida; ese compañero que se cruza en mi camino para acompañarme en una parte de mi viaje. Con el que ver la aurora boreal bajo la manta, luchar contra leones de la mano y arrancarnos el sentido a bocados entre sábanas. Y que cuando quiera darme cuenta habrá pasado el tiempo como ya han volado los días hasta llegar a este momento que se me ha hecho como si fuera la calada de un cigarrillo, eterno y breve con el viento. Así me siento. Y sé que llegará ese punto del viaje en el que nos encontraremos con un cruce de caminos, y muchas opciones que elegir, y que nuestros destinos e intereses ya no serán los mismos. Pero aún así, una parte de ti y una parte de mí siempre acompañarán nuestros nuevos rumbos.
Por eso, cuando alguien me pregunta cómo es simple mi respuesta. Yo te quiero tanto, que no te querría de otra forma que no fuera libre. No eres mi posesión, eres una persona que necesita ser entendida como lo que es, con sus quebraderos y sus historias indiferentes a la mía. Yo no puedo escribir tu libro. Pero sí puedo ser partícipe de él en algún capítulo. Y eso es lo que nunca podrán entender por mucho que pregunten, que es que yo nunca te he necesitado ni nunca te voy a necesitar, no eres mi muleta, no eres mi médico de cabecera. Eres esa estrella que aparece en la noche en distintos puntos del mundo, no sólo para mí, a veces iluminas más las noches y otras veces, yaces opaca. Pero por muchas estrellas que haya a tu lado haciéndote la competencia brillando aún más en mi oscuridad, yo te prefiero a ti. Creo que se entiende. Qué es cuestión de elección. No de prioridad.

Y cuando te cuestiones cómo.

Cómo estaremos en un futuro. Vive. Sólo vive. Y disfruta. Porque yo quiero ser la que calce tus zapatos cuando sientas que ya no puedes más, porque quiero que estés cuando tome malas decisiones y me regañes con un: te lo dije. Quiero que seas esa persona que me dé el visto bueno cuando le presente a ese tipo que me vuelve loca. Qué me acompañes en esos momentos tan importantes en mi vida en el que me haga falta ese empujón para seguir adelante. El que me mande postales desde la otra punta del mundo pero me reciba con los brazos abiertos cuando vuelva, pase el tiempo que pase. Del que hablarle a mis hijos y decirles que al final si es verdad que los finales felices existen porque te sigo conservando en mi vida aún habiendo pasado los años. Con el que cotillear sobre chicas y chicos, y decirte el por qué  deberías tener algo serio con el amor de tu vida. El que me vea con el vestido de novia y digas lo pivón que estoy pero que cuando me despierte después de la despedida de soltera, me repitas numerosas veces el careto que tengo.
Un día escribí esto: "...para que te dieses cuenta de que las cosas infinitas todavía existen;... nosotros"
Y mis sentimientos que van evolucionando, no a más o a menos, si no de forma diferente según las variables que se presentan, sigo queriendo enseñarles a las putas estrellas, que joder, a través del tiempo, nosotros seremos infinitud.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Gris.


¿Y qué sentido tiene la vida si no sientes?

Sin sentimientos nos libramos del pesar de las pérdidas, 
del vacío de un desolado corazón resquebrajado,
de la desesperanza 
y de los esfuerzos que nunca dan sus frutos.

Pero con ello también anulamos la magia
que nace en las entrañas cuando la escuchas reír, 
la satisfacción de algo bien hecho sin trabas,
la fuerza interna que emerge en nosotros como una lucecita para superar cualquier reto,
la ilusión de los pequeños detalles.

Las lágrimas no siempre son amargas, 

las hay tanto dulces
     como saladas, 

y para poder distinguirlas, 
        tenemos que saborear ambas.


miércoles, 29 de agosto de 2018

La guerrera escondida.


Y ya no anda tras monstruos disfrazados de príncipes azules, 

porque la princesa se acabó convirtiendo en la guerrera

 a la que ya no le atan tus sucias cadenas
                                       y no viste con tules.

 Que lo único que quería era tiempo, 
          que se consume como el humo de un cigarrillo, 

esperando su condena con cada bocanada de viento,

que las horas pasan a minutos y sin embargo cuenta los segundos
                                          que le faltan para estar contigo. 

Que se repite a sí misma que el escudo que guarda, 
                 cuánto más grande, 
más pesada la carga pero a prueba de balas,
                       y ni tus flechas pueden hacerle ya nada. 

Hoy la princesa se ha despertado
 y ha pintado en su cara señales de guerra. 

Nos miramos confusas a través del espejo.
        Porque ella soy yo y yo soy ella, 
               pero tú ya no apareces en el reflejo.

(Des) ama.


Me descolocas.
Y no sé si echarle la culpa al viento o al tiempo. 
Es más, lo intento,
 tratando de juntar los kilómetros de uno en uno
para que los momentos que estemos juntos pasen lentos. 
 Y no te miento, cuando te digo que me descolocas, 
tus miradas me desnudan y me tocan,
 parpadeas, y ya cambia la cosa, una de cal y otra de arena, 
me sé el clásico de memoria, el mismo cuento con diferente persona. 
 Y no me arrepiento, sin dudar ni un segundo repetiría este bello tormento. 
Pero déjame claro tus sentimientos y sé honesto, 
 quiero quererte hasta que se conviertan en uno nuestros acentos,
o marcharme para siempre y odiarte sin argumentos.

Te he mentido.

Te aseguré que jamás volvería
ni a tener una pizca de compasión por ti.
Te prometí que te olvidaría,
cuando pasase el tiempo.
Te juré que no volvería a mirar(te)
ningún estado de whatsapp.
Te he mentido.
Te he vuelto a oler,
en otros cuerpo que no eran tú.
Te he mirado a los ojos
en diferentes colores de iris.
Te saboreé en ese último beso
de aquel desconocido del bar.
Te sentí cuando rompía en lágrimas
y ese amigo de turno me abrazó.
Te volví a releer una y otra vez;
aquellos "te quieros" que alguna vez quizás sentiste.

Pero me he dado cuenta de que los "té"
son más efímeros que una estrella fugaz.
Que te quise, pero que ya no te quiero.

jueves, 17 de agosto de 2017

Microhistoria.

Mírame a los ojos.

Enséñame que el mundo es más bonito de lo que parece.

Quédate.

Soporta mis comportamientos de niña pequeña.

Disfruta mis defectos.

No te vayas.

Te necesito.

Te amo.



Mírame a los ojos.

Sé que todo puede mejorar.

Quédate.

Por favor, no me hagas daño.

No te vayas.

Te necesito.

Te quiero.


No me mires.

Aléjate de mí.

No vayas a hacer una locura.

Lo siento.

Te echo de menos.

Te perdono.


Y cuando todo depende de un ligero cambio en un "te" para conseguir la ansiada libertad.

"Te dejo". Pero para entonces, ya fue demasiado tarde.

martes, 20 de junio de 2017

Chatarra espacial.


                                                              ¿Y qué escribes...
                                               cuando los versos suenan distintos
                                         como si de repente no pudieses expresarte
                              no por falta de inspiración... sino por exceso de contenido?


Mi corazón ha perdido el compás de este vals
que he acabado danzando sola.

Las rimas vuelan en mi cabeza
como si de un nido de pájaros se tratase,

y mis pies se mueven a la par
que aquella luz que me hace vagas señales.

No sé si cuanto más avanzo,
más lejana la veo.
O que si es un juego de luces,
que me atrapan como a una luciérnaga en busca de su mitad.

Viajé de universo en universo a descubrir planetas nuevos.
Pero sólo hallé vacío.
Un vacío que no lo puede llenar ni un millar de estrellas flotando en el manto galáctico.
Ni por mucho que brille la hermosa luna.

Me llena de tedioso hastío volver a traspasar agujeros de gusano,
persiguiendo cometas que quizás no lleven a ninguna parte.

Dicen que si le pides un deseo a una estrella fugaz, con mucha fuerza, se cumple.

Pero dime cuántos deseos han cumplido los astros, si te quedas ahí sentado, dependiente de un milagro.

Por eso dejé de soñar con anhelos y empecé yo misma a ir tras ellos.
Creando mis propios portales a otras galaxias.
Tras mi propio meteorito,
aunque duela,
aunque queme cuando te acerques.

Las bolas de fuego que alcancé, algunas se apagaron.
Otras me rozaron el alma, dejando heridas inadvertidas.
Y sólo unas privilegiadas, se adentraron bien en el fondo, encontrando una salida.

¿Por qué debería esta vez... volver a la persecución?

Hoy
 prefiero ser yo la que se siente a observar el cielo nocturno,
  a tomar una taza de oxígeno,
         mi propio veneno, 
   que no duele tanto como las magulladuras en las que reposo.

Cuando vea ese cuerpo celeste exiguo,
   apretaré bien los dientes,
     alzaré mis manos a la penumbra
       y gritaré bien fuerte.

Porque hoy es de esas noches que salen por los ojos,
y de las que sólo el paisaje es testigo,

de como una luchadora hinca la rodilla,
a descansar el tiempo que dure un eclipse...

                                                        para luego volver a su odisea.









martes, 25 de abril de 2017

Estrella fugaz.

Adrenalina inversa junto a infinitos exasperados,

mientras contemplo tus pecas preso de mis pecados.

Una enemistad acorde, con ritmo y armonía,

tus desahuciados sentimientos son los que te hacen

                MÍA.

No como objeto o trofeo,
tan si quiera posesión,

mía, 

   como la música a Orfeo,
          los latidos que impulsan al corazón.

Consumiendo el deseo de un hallazgo fugaz y tenue

introduciéndome en tus venas en un encuentro fúnebre.

Celebro tus ansias de arco iris intermitentes,

y te ofrezco mi carne, mas no palabras inertes.

El vaivén de tu pelo encierra el vacío,

odios retractos, suicidándose en el hastío.

Y yo,

      cómplice de tus circunspectos ojos,

sigo en el juego,

   como una adicción de la que no me recupero.


I'm so tired, sitting here waiting
If I hear one more "just be patient"
It's always going to stay the same
So let me just give up
So let me just let go
If this isn't good for me
Well, I don't want to know

martes, 4 de abril de 2017

Aguas mil.

 Marzo ha sido un mes de metamorfosis.
Cambios de luz, colores y amigos,
corazones proscritos, voces que desoí.
Nuevas historias, inertes caminos,
que retumban en mis sentidos, descalza
alcanza la balanza del destino,
gritando desesperada la hora exacta
de lapsos antiguos, sibilinos.

Atardeceres que tardan en salir,
amaneceres que salen antes,
serán mis ganas de vivir
con resilencia perturbando las calles.

Azarosos días provenientes del tiempo,
una vuelta de tuercas o un paseo hostil,
curiosa la vida cuando es el momento,
y ahora que ha llegado Abril
acuciante porvenir dando pistas desde Enero
te escamoteas de tu armamento,
etéreo llegas a mí,
despojándome de mi infierno.

Gratas enseñanzas, enormes infinitos,
paradojas insanas, universos inauditos,
una serendipia que encauzó mi mirada,
el espejo ya no me refleja a mí ensimismada.

Adiós Marzo, lobo con piel de cordero,
no echaré de menos absolutamente nada,
si te atreves a volver, daré un paso certero,
soplaré y soplaré, y tu llama quedará apagada.
Viviré y viviré, y mi legado será sempiterno.

Abril aguas mil, querido mes tan anhelado,

¿serás tan pérfido como tu terrible antepasado?

domingo, 26 de marzo de 2017

Quien no aporte, que se aparte.

Y que hoy me sacudo el pasado sin tapujos,
apartándome de quien no me aporte,
en esta ocasión el orden de los factores sí altera el producto
ya que en mi camino acaba siempre la misma piedra.

Ya no pienso en caballeros andantes ni juegos de princesas,
ahora sé, como ya sabía antes,
que valgo más de lo que tu opinión dicte de mí,
que de la torre salgo cuando y como quiera
sin necesidad de nadie más que mi persona.

El sapo se convirtió en villano,
mientras que los monstruos bajo mi cama
me enseñaron la valía de quererme más y mejor.
Mis hermanos resultaron ser como el arco iris,
siempre ahí, cuando les conviene.
Y mis amigos, las estrellas de mi noche,
permanentes en mi cielo desnudo,
pero poco visibles en mis mañanas.

Versos desencadenados, arrítmicos, insulsos,
deseando destejer los vivos colores
de mi tesoro bien oculto.

Reflexionar y luego actuar,
hacer antes de pensar,
amar después de follar,
cantar a la vez que bailar,
rodeada de océano, música,
y tiburones en el profundo mar.


                                          La vida es maravillosa...
                                                        si la sabes apreciar.


Ridin' down the highway
Goin' to a show
Stop in all the by-ways
Playin' rock 'n' roll
Gettin' robbed
Gettin' stoned
Gettin' beat up
Broken boned
Gettin' had
Gettin' took
I tell you folks
It's harder than it looks

It's a long way to the top
If you wanna rock 'n' roll
It's a long way to the top
If you wanna rock 'n' roll
If you think it's easy doin' one night stands






miércoles, 22 de marzo de 2017

Ave fénix.

"Porque el mito del ave fénix no es un cuento, tan sólo es el reflejo de nuestra propia humanidad."

El ciclo del fénix somos nosotros mismos en varias etapas de nuestra vida.
El tiempo nos apalea desde muy pequeñitos, nos enseña lecciones importantes.

Llega un día en el que todo te sobrepasa,
        se te rompe el corazón,
                     te mueres.

Lo bonito de esto, es cuando renaces de tus cenizas.
Dando una nueva oportunidad a la vida, pero sobretodo a ti.
Me quedo con esa sensación de volver a sentirme desnuda, de ir algo más preparada, de seguir adelante.
Me quedo con esa sensación de renacer de nuevo con una sonrisa de oreja a oreja.

Es como cuando haces el amor, y sabes que vas a llegar al orgasmo.
                 Es justo ese momento. 
Antes de llegar al clímax.

Así me siento, en ese estado permanente.

Como cuando tienes hambre y ves muchos platos de apetitosa comida sin saber por cuál empezar.

No siento angustia, es como una acción inacabada pero placentera, de pura inocencia.

Como cuando ves a la persona que te gusta y quieres pedirle un baile, pero no encuentras el momento exacto para cogerle de la mano y llevarla a la pista.

Es estar preparada a lo que se pueda avecinar,
causa y efecto,
tiempo y destino,
tus labios y los míos
        fundiéndose en un apasionado beso de tornillo.

Hoy soy yo.
      Ayer también lo era.
             Pero no tanto como lo seré mañana.

Tener el poder de decir: Aquí estoy, allá voy.
Sin arrastrar el lastre del pasado.
Sin cargar más peso innecesario.

Y eso,
        eso
  da felicidad.


It started out as a feeling 
Which then grew into a hope 
Which then turned into a quiet thought 
Which then turned into a quiet word 

And then that word grew louder and louder 
'Til it was a battle cry 

domingo, 19 de marzo de 2017

Domingos primaverales.

                                          Huele a primavera;

 a abrir un libro viejo que ha estado cerrado mucho tiempo,
                               y a libro recién estrenado;

 a niños correteando en la playa siendo ellos mismos
                               y a adultos que juegan al pilla-pilla;

 a amor de dos ancianitos que se besan apasionadamente bajo el sol de verano,
                               y a dos quinceañeros que rozan sus manos por primera vez;

 a la libertad de bailar por la calle sin pensar un segundo en los ojos que te observan;
                               y a personas que no ocultan su sonrisa de complacencia;

 a día soleado de domingo,
                               y a no pensar en el mañana;

 a tu perfume impregnado en la ropa,
                               y a deleitarse con el recuerdo de tu curva más bonita;

 a gaviotas reposando en la escasa sombra de la arena,
                               y a fotografías que salen perfectas;

a poder con todo, y a dejar las preocupaciones a un lado por un sólo instante para poder disfrutar de un paisaje maravilloso.


                                       Huele a primavera, sí,


                                                        y a ganas de comerse el mundo.




Found my heart and broke it here
Made my friends and lost them through the years
And I've not seen the roaring fields in so long, I know I've grown
But I can't wait to go home

I'm on my way, driving at ninety
Down those country lanes singing to Tiny Dancer
And I miss the way you make me feel, it's real
We watched the sunset over the castle on the hill

sábado, 18 de marzo de 2017

Inefables sentimientos.

Qué ilusa de mí, pensando que podía cicatrizar heridas enfundándome en la piel de otros,
pensando que no volvería a caer ante tus ojos marrones, que tus recuerdos no me seguirían si traspasaba la Gran Muralla China... qué ilusa de mí.

Quiero despertar de este sueño permanente que me tiene consciente. 
    Quiero volver a sentir el dulzor de los besos con los ojos cerrados. 
        Quiero disfrutar del pecado sin tener que decir: No puedo.
            Quiero dejar de ser la ilusa que te piensa cuando para ti ya es tan sólo un fantasma del pasado.

Pensaba que sería fácil. 
Pasar página, hacer mi vida, sentir el calor de la libertad... 
                   Qué hermoso engaño. 

Por muchos cuerpos que toque, sigo sintiéndote a ti.


Ahora sólo me queda seguir mi camino en solitario, 
mientras que el tiempo ordena las cosas, 
y el destino cura los moratones.  



                           Porque está claro que el destino desordena, y el tiempo te hiere más.



Imagine there's no heaven,
It's easy if you try,
No hell below us,
Above us only sky,
Imagine all the people
living for today... 

miércoles, 15 de marzo de 2017

Los cuentos son solo cuentos.


Cuanta verdad tiene esa frase de que las palabritas se las lleva el viento, así como se lleva la sinceridad, los recuerdos, el amor, el rencor, las mentiras...

Echo la vista atrás y observo. Quizás no han creado mejores emoticonos que los de los monitos del whatsapp. Me representan todos. Porque estoy ciega, no quiero oírlo, y tan si quiera puedo hablarlo.

Veía en ti una luz. Como la vi en los demás. Pero resulta que siempre acabo creyéndome la misma trola de siempre. Os pintáis de principitos con espada, y escudo, os rasgáis el alma y decís: este soy yo. El problema es que esa imagen no dura para siempre. Que se desgasta con el tiempo el guión que teníais montado pero que siempre es infalible. Una quimera, una bomba de relojería aplastando sentimientos.

Y dime, ¿lo que sentiste ha sido real? ¿Fue todo de verdad? Yo lo sentí intensamente. Sin embargo tu red de mentiras se extendió hasta penetrar en mis venas. Y ya no podía dejarlo pasar más.

Que tal si eres sincero, no conmigo, sino contigo. Con tus sentimientos, si es que tienes. Con tus decisiones, si es que puedes. Conmigo, si es que quieres.

¿Qué hago yo aquí todavía? ¿Qué hago en medio de tus juegos? ¿Qué pinto en medio del camino si tú no vas a volver la vista atrás?

Te creía diferente, pero resultaste ser, como el resto acabó siendo.
No siento decepción, no siento enfado, la verdad es que... ya no puedo sentir nada por ti.

Por fin, he abierto los ojos para ver que ocurre a mi alrededor, he querido escuchar aunque supiera que no sería nada bueno, y he abierto la boca para decir: Hasta aquí.

Intenté recoger tus pedazos uno a uno, estando ahí siempre. Ni supiste valorarme, ni ver todo el esfuerzo que hice. Ni supiste quererme, ni mantenerme a tu lado.

No voy a ir besando a más sapos que con su labia me venden el cuento de su vida.

Eso se acabó.  





Versando en pasado, presente y futuro.

¿Cuántas personas conocerás a lo largo de tu vida?

Esos amores imposibles que siempre me persiguen. Esas antiguas caras que quieren volver a mi vida. Hoy puedo mirarlos con suma tranquilidad y decir que se acabaron estos amores imposibles.
Porque es tan claro como el agua, tantos quebraderos de cabeza y tantos tontos encaprichamientos.



Quedé con quien fue el amor de mi vida, mi amor platónico. Estaba nerviosa por volver a verlo. El corazón pareciese que se me iba a salir del pecho. Me miré al espejo no una, sino siete veces contadas. Retocando el maquillaje, las imperfecciones, poniéndome el pelo como sé que le gustaba, ensayando con mi reflejo algunas frases que tenía preparadas. Fui delicada con mi vestuario, vistiéndome con aquella camiseta que tanto te gustaba. Unas gotas de tu perfume favorito y las emociones a flor de piel.
Estaba tan, tan nerviosa... Mis mejillas ardían mientras te esperaba en nuestro sitio especial. Ardían deseosas de tu exhaustiva mirada, de rozar tu piel.

Me había enamorado muchas veces, estaba pasando por un mal momento amoroso, pero nunca había podido olvidar a ese amor imposible que tan importante fue para mí en el oportuno momento que apareció. Era de esas personas que te marcan la vida. Que por mucho que sepas que es algo imposible, se queda infinitamente tatuada en tu piel. Así era él.

El momento se acercaba, ya podía ver como caminaba hasta mí con pasitos cortos, con su mismo caminar de siempre. 

Y entonces...

Pasó.

Me pudieron las ganas y las ilusiones, los recuerdos de lo que fue, de todos los momentos vividos, y la felicidad que sentía cuando estaba con él.

Pasó. Como la vida misma.
Pasó. Cuando yo ya había aprendido a vivir en el presente.

Y ahí estaba yo, y ahí estabas tú.

No podía esperarte eternamente y simplemente, pasó.

Nos sentamos y nos tocamos. Tú me dijiste que me querías y yo no tenía respuestas para eso. Sólo podía pensar en disfrutar de esa agradable charla mientras me contaba su historia y yo le compartía la mía. Tu mirada llena de vitalidad y deseo. Y mi sonrisa, que ya, no era la misma contigo
Comprendí que tuvimos nuestro momento, que me enseñaste grandes cosas, y que disfruté tanto que pensaba que la felicidad eran tu nombre y apellidos. Después llegaron más como tú, vendiéndome sus preciosos cuentos que yo me creí mil y una veces. 

Pasó.

Pasó... que no sentí lo mismo, no sentí cosquillas en el estómago, el gusanito había muerto de hambre. Y aún así, yo no podía estar más contenta. He aprendido a quererte, a apreciarte tal cuál, a no exigirte, a disfrutar el presente, sin pensar en un futuro ni en quizás, sin echar un vistazo al pasado para perderme en los recuerdos. Sólo tú y yo, ahora, conversando, como dos desconocidos que se conocen bastante bien.

Y fue entonces cuando me di cuenta de la importancia de las personas cuando llegan en el momento justo y te dejan su esencia. Se van. Vuelven. Otros no. Pero ellos nunca sabrán lo importantes que fueron en esa etapa de mi vida, no sabrán lo que me han influido a la hora de tomar mis propias decisiones.


La vida se compone de momentos infinitos, 
algunos finales son algo amargos, 
pero necesarios en nuestras vidas. 

 Hay que saber tomar lo bueno de ellos, y quedarnos con la moraleja. 

Los necesitamos tanto... 
      como el aire para respirar.


La Luna y la joven.

Me siento bien, me siento segura, me siento con un remolino de sentimientos a los que acabo de quitar la anilla y están por explotar en cualquier momento.

¿No es increíble? ¿No es hermosa la vida?

Me siento viva, me siento humana, me siento como una mariposa que alza su vuelo guiada por el viento, recién nacida, ingenua, deseando comerse el mundo.

¿Qué curiosas son las cosas, eh? Ayer llorando, hoy riendo. Hace un año creía que no podía seguir, que estaba estancada, que no sería capaz...y mírame ahora, saliendo adelante poco a poco, manteniéndome a flote, un salvavidas en medio del inmenso mar.

¿No es maravillosa la vida? Que tengo el lujo de sentir, de ser débil y caer, de levantarme y poder con todo, de reír, soñar, llorar, amar, odiar, crecer, madurar.

Vaya años... No puedo quejarme, estoy en contínuo aprendizaje, el mundo me amolda a su forma, mi maestra, guiándome por esta sinuosa carretera de la cuál yo soy la que elige que camino tomar. Y eso lo hace más emocionante aún, que por muchos baches que haya, soy yo la que decide cruzarlos o no, que por muchas flechas que me indiquen a dónde debo llegar, yo conduzco hasta sentirme como un pájaro al que acaban de sacar de su jaula.

Sí, tengo preocupaciones, como todas las personas. Al igual que para un niño su mayor preocupación es jugar incansable hasta dejarse amoratadas las rodillas como para un adulto en paro, no perder la casa. ¿Piensas que no es lo mismo? Yo lo veo igual. Cada uno tiene sus metas y obstáculos, pasando por distintas facetas a lo largo del tiempo; y también lo hacen las preocupaciones.

Pero pienso en ese peso que cargo. Pienso, pienso y pienso. Y ya no quiero pensar más.
Quiero actuar. Quitarme esa carga que me hace ir más lenta. Y veo que no me cuesta nada hacerlo.
Nosotros decidimos qué tipo de peso queremos llevar, si compartirlo o ser independientes, si dejar que lo lleve otro, o descargar la mercancía, si regalarlo o moldearlo hasta convertirlo en victorias, y no en fracasos.

Me siento libre, me siento feliz, contenta, alegre. Ahora lo entiendo.

Una noche de Marzo, una joven de ojos tristes se hallaba contemplando una hermosa luna llena, despejada y sola, sin el arropo de las estrellas. Y se preguntó cómo no se sentía sola sin ellas. Sin embargo, la luna no se hunde, si no que sale todos los días a alumbrarnos las noches de nuestras insulsas vidas vacías. Una despejada noche de Marzo, una chica de ojos tristes habló a la resplandeciente luna, pero ésta no respondió. La luna, sabia y cambiante, observa nuestros pasos, nuestro camino, qué estupidez estar triste cuando estás vivo, tiene que pensar ella. La joven de ojos tristones lo entendió. Vaya lágrimas había derramado en vano, vaya curva más bonita se le dibujó en la comisura de los labios. Qué gran espectáculo se fundió en el manto de la noche, cuán amigas se hicieron.

Que descargada me siento ahora. Renovada de energía, de ideas, de oportunidades, de libertad, y felicidad. Que difícil se me hizo soltar la cuerda que con tanto ahínco agarraba, y que fácil me fue después, cuando la herida vio la luz.


Se avecinan cambios, momento bonitos y feos, nuevas enseñanzas, y grandes placeres. Vive, joder, vive, haz que valga la pena el latir de tu asustado corazón. Siente. Y si te equivocas, te equivocaste. Errar es de humanos. 
Y no por eso, 

tiramos la toalla así de rápido, 

 ¿verdad?


Hoy me siento bien.